jueves, 27 de septiembre de 2007

Alejandro de Abonutico, un falso profeta de los que (lamentablemente) todavia hay.

Alejandro de Abonutico fue un antiguo vivió en Grecia , en el siglo 2 y bajo el mando del emperador Aurelio, fue un maestro del timo, fraude y engaño, su logro mas sonado fue el de alguna vez, entrar en una ciudadela con un taparrabo de visos dorados, una tremenda espada y su melena ondeando al viento y así, trepado en algún puesto anuncio la venida de un nuevo oráculo, un vidente que daría la sabiduría, la respuesta a los males de la sociedad y paz a las familias.


Ya con algunos mirones listos les pidió que construyeran una nueva edificación, un templo en el que moraría este emisario celeste, la multitud, las masas todos los mirones, aceptaron de inmediato y ahí mismo descubrió en el suelo un huevo de pato que al abrir (¡que prodigio!) había una pequeña serpiente que el mismo había plantado y anuncio con desparpajo que el era el portavoz del nuevo dios.

Tras este hitazo psicológico, se retiro a su hogar y volvió a los pocos días con una serpiente enorme que trajo de Macedonia y que era mansa a propósito expreso sin contar ademas que tenia una capucha de tela encima que le daba un aspecto muy humano ( para mayor impacto), la gente se asombro del rápido crecimiento de la serpiente, le construyo su templete y ahí a la luz de las velas y la gran presión de la muchedumbre , nadie se dio cuenta de lo que pasaría ahí mas tarde.

Se hizo el negocito y la serpiente contestaba a las preguntas hechas por la gente en un sobre que se le entregaba cerrado, Alejandro (ya a solas) lo abría, leía y contestaba a su arbitrio y conveniencia y a sus puertas llegaban multitudes del imperio a revisar la gran maravilla y si la pregunta tenia un secreto vergonzante o castigable, nuestro personaje no tenia empacho en extorsionar al visitante con lo que en poco tiempo se volvió un hombre poderoso y la fama hasta nuestros el momento en que leen este post.

Podemos reír con la picardía del buen Alex pero antes que estemos con el diente pelado les mato la sonrisa preguntando:
¿eso solo fue en los tiempos del buen Marco Aurelio o es algo que pasa cotidianamente?
La respuesta mas adecuada, la tendrán uds. mis queridos lectores (sonó como a publicidad de noticiero pagado)

William James solía predicar la "voluntad de creer". Yo, por mi parte, quisiera predicar la "voluntad de dudar"... Lo que se persigue no es la voluntad de creer, sino el deseo de descubrir, que es exactamente lo opuesto.

Bertrand Russell

4 comentarios:

Xtina dijo...

...y luego las personas, que a veces, necesitamos que alguien nos "muestre" el camino, nos oriente y nos diga que hacer, cuando nosotros somos el camino...

estoy de acuerdo con tu comentario... eso de "voluntad de dudar"

me gustó... me lo aplico y me lo robo...

cuidate.




xoxo

Ignacio III dijo...

Que bueno que te agrado, el mensaje me parece de gran actualidad, sin pena róbalo y difundelo.
:)

Xtina dijo...

... yo esperaba encontrar tema nuevo, pero nada...

bueno, aprovechando, te dejo saludos, muchos abrazos y muchos besos.

Cuidate...

Anónimo dijo...

Mmm, sabemos bien que no es una situación que haya sucedido solamente en ese tiempo N3, siempre habrá quien quiera pasarse de listo y quien se la crea...