miércoles, 7 de marzo de 2012

Replay: apocaliptica película corta

Me encontré con este lujazo de cortometraje de un francés un tal Anthony Voisin, mismo que es entrevistado en este link.




“en un mundo devastado por los hombres, la única esperanza es la memoria de un pasado olvidado… pero hay que tener cuidado: los sueños no pueden controlar tu mente”.


Eso lo resume todo... lastima que muchas películas no transmitan la mitad de emociones que este corto.
Tal vez es mejor vivir que supervivir en ciertos contextos, no trates de vivir por siempre, vive hoy.
Me recordo a un videojuego llamado Fallout.

La triste historia del Páscola Cenobio

La palabra páscola no se refiere sólo a una danza, sino también a un conjunto de artes que incluye la música, la oratoria, la narrativa oral, la comedia y el trabajo de textiles y maderas. Todas estas disciplinas se condensan en el personaje del páscola, quien funge como danzante, anfitrión, orador y payaso ritual.

Pues bien en esta ocasión les comparto el cuento titulado "La triste historia del Pascola Cenobio" del antropólogo Francisco Rojas González.

Es un cuento corto, pero muy interesante

El libro lo encontraran aquí, el cuento va de la pagina 28 a la 34 y vale la pena.

La narrativa es muy simple, es muy digerible, fácil, hasta para lectura de 5 minutos antes de un descanso, el final, uf.. que final, les dejo un breve extracto.


Cenobio Tánori no trató de huir. Con el arma en su diestra aguardó que lo aprendieran las autoridades indias; sumiso, silencioso, pero altivo e impertérrito, siguió a los dos alguaciles que se presentaron al lugar de los sucesos… En una esquina Emilia Buitimea miraba a su novio con los ojos estrellados de lágrimas; él levantó su mano en un tímido ademán de despedida… y marchó en pos de sus aprehensores por la calle Real, hasta llegar a la prisión. Al paso del grupo que seguía al “pascola” y a sus aprehensores, los viejos “Yoremes” permanecían mudos, las mujeres hablaban en voz baja… y las mozuelas, las admiradoras del danzante, dejaban inflamarse su pecho al impulso de un suspiro.


Al cuartucho carcelero donde la justicia india había recluído a Cenobio Tánori, acudía la gente para demostrar su afecto al “pascola” en desgracia. Las más perseverantes concurrentes eran las mujeres jóvenes, las muchachas que, tímidas y un poco amedrentadas, se acercaban hasta la cárcel llevando entre sus manecitas morenas y chaparras un manojo de flores montaraces, una fruta en sazón o un manojo de cigarrillos, que colocaban sobre los travesaños de la recia puerta de madera, cierre del tugurio tenebroso en el que el danzante aguardaba el día en que el pueblo le hiciese justicia… Cenobio Tánori, magnífico, altivo como un Dios ofendido, recibía en silencio y lleno de gravedad aquél tributo de sus sacerdotisas.


Claro que no se hablaba de otra cosa en Bataconcica que de la muerte del viejo Tojíncola y del futuro de su matador. La ley india era concluyente: Puesto que Cenobio Tánori había matado debería sucumbir frente al pelotón de las “Milicias”… tal decía la tradición y tal debería ejecutarse, a menos que los deuds del difunto Don Miguel Tojíncola le otorgaran su gracia al matador, cambiando la pena de muerte por otro castigo menos cruel… pero no había muchas esperanzas de alcanzar para el reo la clemencia que muchos desearan.


La familia del muerto la formaban una viuda y nueve hijos, cuyas edades iban desde los dieciséis hasta los dos años. La viuda era una mujerona vecina a los cincuenta, enorme de cuerpo, huesuda de contornos, negra de color, con un perfil de águila vieja; sus ademanes bruscos y su actitud siempre punzante y valentona no daban ninguna ilusión con respecto a una posible actitud de indulgencia. Por el contrario decíase que Marciala Morales, tozuda, enérgica y vengativa, había prometido ser implacable con el asesino de su marido Miguel Tojíncola.


En realidad no es solo esa historia, es parte de un compendio de micro-historias que se titula el diosero -mención especial y doble recomendación para "Nuestra señora de Nequeteje"- si no les gusta les invito el café.

El concepto de Dios y su invalidez personal

El muy fácil creer, es algo mas difícil pensar, toda la infancia vamos creyendo cuentos que los padres, con la mejor o peor intención nos van metiendo, sea para que los menores se porten bien, para que obedezcan o simplemente por perpetuar alguna tradición que ellos cargan desde hace años.

En varios casos que recuerdo ( y aun en mi mismo) el temor irracional a un ser ultraterreno -brujas-fantasmas,muertos o demonios- que jala o se aparece para asustar al indefenso niño no son creaciones de el mismo, sino que son por culpa de un adulto que le dice que tal o cual ser o criatura existe y lo asustara si no se duerme, si se descobija, si se porta mal, etc. ¿Y que ocasiona esto?

Pues miedos, inseguridad, traumas... el miedo en casos así no genera ventajas, los niños y jóvenes aprenden por imitación ¿a quienes imitan? pues a los adultos que los rodean.

Algunos sicologos consideran que las neurosis son de hecho creadas por partes y una de las primeras es la fase del miedo infantil que se crea sin saberlo muchas veces por esos mismos padres que deben de proteger al niño.

No solo miedos a criaturas "malas" nos brindan, sino también nos dan el concepto de Dios, una extensión de la figura de un padre que protege y cuida -no lo digo yo sino Freud y otros- en lo personal, puedo decir que muchos años fui católico por accidente geográfico, sin embargo no tuve ni la libertad ni la formación para elegir, en esa infancia inculta, una religión, solo se me impuso, solo la aprendí por imitación, ya que si hubiera nacido en la Grecia antigua, hubiera adorado a su santa trinidad compuesta por Zeus, Hades y Poseidon,  si fuera un hindú, probablemente adoraría a Brahma o si fuera japones seria, tal vez un sintoista más.

Creo que existe un principio de todo, sin embargo no tengo argumentos ni pruebas para decir que es tal o cual deidad, esa entidad, este principio natural, el origen de todo, es igual de valida para mi la opinión de los mayas y su universo cíclico, la verdad de la Torá, la de la biblia, del Chilam Balam o de algún físico teórico

Nadie tiene la verdad absoluta del origen de este fenómeno, sin embargo, la mayoría de personas esgrimen su verdad como si fuera la única, no pueden entender que, dependiendo donde se criaron, sera su verdad, imaginen a Einstein con un altar de la llamada Santa muerte o un grupo publico en pleno corazón de Alemania clebrando una "festividad" vudú. Anacrónico ¿no lo creen?


Creo que no es posible conocer nada en este respecto, simplemente creo que no hay un argumento contundente para poder decir, esta es la verdad inequívoca.

Lo malo es, como se indica al inicio de este post, los hombres imbuyen ideas que a veces, crean mas daños que ventajas...

Stultorum numerus infinitus est ... and the show goes on