miércoles, 10 de octubre de 2007

Un cuento mas de ciencia ficcion con reflexion: Asnos estupidos de Isaac Asimov

Este señor fue un divulgador de la ciencia y un cuentista de ciencia ficción, en sus cuentos se trataba el tema de la ciencia mas o menos veladamente y trato, a su forma de combatir las sombras de la ignorancia, esos demonios que afectan a nuestra especie.
Me parece que sus historias son una suerte de fabulas en el sentido que en ellas esta oculta alguna enseñanza moral, bastante reflexión para la persona no a un nivel personal sino una reflexiona lo que estamos haciendo como especie.
Fue un luchador para con la superstición, ignorancia y cierre mental, aunque también fue un activista para con los aislados, los derechos humanos y el trato a los desposeídos económicamente

Para muestra un cuento corto de don señor. XD
Naron, de la longeva raza rigeliana, era el cuarto de su estirpe que llevaba los anales galácticos. Tenía en su poder el gran libro que contenía la lista de las numerosas razas de todas las galaxias que habían adquirido el don de la inteligencia, y el libro, mucho menor, en el que figuraban las que habían llegado a la madurez y poseían méritos para formar parte de la Federación Galáctica. En el primer libro habían tachado algunos nombres anotados con anterioridad: los de las razas que, por el motivo que fuere, habían fracasado.
La mala fortuna, las deficiencias bioquímicas o biofísicas, la falta de adaptación social se cobraban su tributo. Sin embargo, en el libro pequeño nunca se había tenido que tachar ninguno de los nombres anotados. En aquel momento, Naron, enormemente corpulento e increíblemente anciano, levantó la vista al notar que se acercaba un mensajero.
-Naron -saludó el mensajero-. ¡Gran Señor!
-Bueno, bueno, ¿qué hay? Menos ceremonias.
-Otro grupo de organismos ha llegado a la madurez.
-Estupendo, estupendo. Hoy en día ascienden muy aprisa. Apenas pasa año sin que llegue un grupo nuevo. ¿Quiénes son?
El mensajero dio el número clave de la galaxia y las coordenadas del mundo en cuestión.
-Ah, sí -dijo Naron-, Lo conozco. -Y con buena letra cursiva anotó el dato en el primer libro, trasladando luego el nombre del planeta al segundo. Utilizaba, como de costumbre, el nombre bajo el cual era conocido el planeta por la fracción más numerosa de sus propios habitantes. Escribió, pues: La Tierra. -Estas criaturas nuevas -dijo luego- han establecido un récord. Ningún otro grupo ha pasado tan rápidamente de la inteligencia a la madurez. No será una equivocación, espero.
-De ningún modo, señor -respondió el mensajero.
-Han llegado al conocimiento de la energía termonuclear, ¿no es cierto?
-Sí, señor.
-Bien, ése es el requisito -Naron soltó una risita-. Sus naves sondearán pronto el espacio y se pondrán en contacto con la Federación.
-En realidad, señor -dijo el mensajero con renuencia-, los observadores nos comunican que todavía no han penetrado en el espacio. Naron se quedó atónito. -¿Ni poco ni mucho? ¿No tienen siquiera una estación espacial?
-Todavía no, señor. -Pero si poseen la energía termonuclear, ¿dónde realizan las pruebas y las explosiones?
-En su propio planeta, señor. Naron se irguió en sus seis metros de estatura y tronó: -¿En su propio planeta? -Si, señor. Con gesto pausado, Naron sacó la pluma y tachó con una raya la última anotación en el libro pequeño. Era un hecho sin precedentes; pero es que Naron era muy sabio y capaz de ver lo inevitable, como nadie, en la galaxia.
-¡Asnos estúpidos! -murmuró.


Ahí esta una versión artística del buen Isaac, con símbolos que fueron avatares para el.

2 comentarios:

Xtina dijo...

...es algo asi como que el hombre es el destructor del hombre?
no se da cuenta de la grandeza y la capacidad tan grande que tiene porque está mas preocupado en... ser el primero, que en ser el mejor?

a ver, dime si entendi...



xoxoxoxoxo.

Ignacio III dijo...

Fijate que sin querer escribiste una famosa frase en latin...( similar)
homo homini lupus o el hombre es el lobo del hombre.

Si, me parece que hace referencia a nuestra estupidez como especie y a un sentido de autodestrucción, sin embargo , algo que podemos realzar, es que los libros son una charla con una persona y cada uno de nosotros puede darle un distinto argumento e interpretación a las ideas del que escribe, así que no te preocupes que eres buena dialogandole :-D